viernes, 16 de mayo de 2008

Declaracion FeL UC

Ante las movilizaciones convocadas por el CONFECH para este jueves 8 y el jueves 15 el Frente de Estudiantes Libertarios - UC declara lo siguiente:

Si bien apoyamos las movilizaciones que se convocan, así como también su petitorio, consideramos que este último es una muestra más de la poca profundidad con la que las organizaciones estudiantiles están planteando estos temas. Si bien es innegable que este petitorio incluye temas importantes, creemos que no apunta al fondo del problema, solo preocupándose de los márgenes de este, y nos mantiene ocupados a todos en las meras consecuencias de las políticas de estado que se han implementado y no en las causas estructurales de la crisis de la educación.

Tenemos la convicción de que todos los resultados técnicos y concretos del sistema educacional son consecuencias directas de la concepción ideológica que sustentan aquellos que lo diseñan, pensado en su reestructuración para insertarse de forma más eficiente a la lógica del neoliberalismo y adecuarse mas íntegramente a las necesidades del mercado.

Aquí mismo dentro de nuestra universidad podemos ver observar como bajo el nombre de gremialismo estas concepciones toman fuerza y se legitiman, como en el nombre del apolitismo el neoliberalismo triunfa. Nos regalan pizzas mientras se permite que rectoría suba los aranceles de manera vergonzosa y nos imponga cláusulas con letra chica en nuestras matrículas, nos hablan de pluralismo mientras la PUC se elitiza con el PLAN ROSSO ya prácticamente en marcha. Los defensores del lucro y de la educación de mercado no son sólo los que crean las leyes sino que también los que evitan que las combatamos como la FEUC y el MG-UC.

Nosotros llamamos a discutir no sólo las reivindicaciones del CONFECH, si no que a crear nuestras propias reivindicaciones locales (arancel, alza de comidas, precio de fotocopias, plan Rosso, salud, libertad de expresión, etc…), y desde ellas, así como desde las del CONFECH, cuestionar el proyecto educativo que hizo posible estas leyes (LGE y LOCE) y el sistema político-económico que posibilita y potencia la precarización de la vida social en su conjunto en beneficio de unos pocos. Es dicho sistema el que necesita una educación elitizada y mercantilizada, el que necesita trabajadores subcontratados y sin sindicatos, el que busca trabajadores calificados y no pensantes, el que requiere estudiantes que no generen conocimiento ni critiquen, sino que sólo reproduzcan las lógicas imperantes.

No es posible cambiar la educación sin transformar radicalmente el sistema global que le dio vida, y tampoco lo lograremos los estudiantes solos. Para esta lucha y para todas las luchas es imperativo que logremos la unidad con todos los sectores sociales y para que de una vez por todas podamos construir una sociedad justa, libre y democrática.

miércoles, 30 de abril de 2008

Corto - Documental


El miercoles 30 de abril se realizara esta actividad con motivo del 1ero de mayo y en conmemoracion de Rodrigo Cisternas, trabajador forestal asesinado el pasado 3 de mayo.

los esperamos

jueves, 6 de marzo de 2008

y... que pasa con la UC? (Bienvenidos Novatos)

El escenario político, al interior de la Universidad Católica, a diferencia de otras universidades, es lo más parecido a lo que podemos ver a nivel nacional.

Una izquierda disgregada, una derecha “todopoderosa” y un nivel de control y censura que pone en cuestión el aspecto universitario. Esto a claras luces puede resultar un problema a la hora de ejercer cierto “Poder Estudiantil”, pero al mismo tiempo (y más nos vale verlo así) este escenario adverso nos otorga muchas oportunidades para desarrollar una política crítica más seria y más apegada a lo que es el desinterés general de la gente común y corriente. En comparación a la política universitaria de izquierda en otras universidades, que más bien responde a una suerte de oasis en medio del desierto de la política nacional, en la “Ponti” la radicalidad está descartada en su obviedad y en su vacío práctico, otorgándonos un lugar de ensayo para establecer objetivos y métodos más cercanos a la realidad. De una u otra forma esto ha sido desaprovechado por la izquierda y muy bien aprovechado por la derecha, llegándose a convertir esta Universidad en un bastión para el gremialismo y para los futuros ideólogos del neoliberalismo

Es cierto que no contamos (la izquierda en general y los grupos anarquistas en particular) con un gran poder de convocatoria, no es menos cierto que la responsabilidad de este fracaso se debe a los mismos grupos de izquierda, los cuales se han empantanado en discusiones estériles otorgándole a la derecha espacios de participación estudiantil que históricamente no le han pertenecido.

Por otro lado, agrupaciones anarquistas, haciéndose eco de su dogmatismo “anti-institucional”, han renunciado a la opción de querer potenciar el movimiento estudiantil desde sus bases, confundiendo partidismo con una acción política democrática, horizontal y de las mayorías, quedando en una posición estética de rebeldía, pero muy alejado de la idea de querer fomentar el poder social.

Como podemos ver, son más las responsabilidades que el escenario adverso, lo que ha determinado la situación crítica de la “izquierda” en la universidad, y esto es algo de lo que las nuevas generaciones de estudiantes se deben hacer cargo. Que más allá de sentirse parte de los “conscientes”, deben saber ser parte de la construcción de una vida universitaria más democrática en todos sus términos, desde la conformación de una comisión para tal o cual cosa, hasta la idea de formar parte de la FEUC. El principio de las mayorías y de la inclusión debe ser la base del posible nuevo movimiento estudiantil.

Pero lo “pontificio” nadie nos lo quita. En diversas oportunidades hemos sentido el peso del control y de la censura de la universidad, además de la formación ideológica que se nos entrega con ramos como los “teológicos”, “antropológicos” y el querido “introducción a la economía”. Éstos son, sin lugar a dudas, un pack que nos enseña a cómo se debe vivir la pobreza y cómo legitimar el capitalismo bajo los principios de productividad y eficiencia. La elección de estos ramos no ha sido dejada al azar. No resulta para nada extraño el hecho de que paulatinamente una mayor cantidad de estudiantes provenientes de los quintiles más pobres esté ingresando a la universidad, muchos de ellos provenientes de colegios gerenciados por fundaciones católicas ultra conservadoras, creando, de este modo, un ciclo formativo en función de la evangelización de los pobres a través de los dogmas del libre mercado y la bendición de la riqueza. Un ejemplo más. Durante el transcurso del año pasado nuestro querido rector intentó establecer un test complementario a la PSU para crear un nuevo tipo de estudiante “PUC”, esta nueva prueba de ingreso evaluaría lo tan católico que son los que pretendieran entrar a la universidad e identificar, al mismo tiempo, una posible oveja descarriada que pudiera poner en cuestión el plan evangelizador de rectoría.

Si eres una de las persona que le gusta el “ponceo”, que le gusta “perrear” hasta más no poder, o si tienes un tatuaje con los números de don Sata o eres Ateo por la gracia de Dios, lo más probable es que en estos momentos tendrías que estar en una sala de interrogación poniendo a prueba todo lo que sabes de los sermones de misericordia y redención escuchados en el colegio como en la televisión.

Ahora bien, si pretendes extender el fuego interno de la revolución a toda la universidad, más te vale tener una precaución extrema. En los últimos años se han sumariado una gran cantidad de estudiantes por cuestionar algunos íconos del catolicismo, siendo muchos de ellos expulsados tras un proceso “seudo judicial”, lo más parecido a la inquisición. Y es que aquí antes de la idea de universidad, y todo lo que ello implica, el peso de lo “pontificio” anula cualquier intención de discusión y debate.

Por eso más vale escribir con seudónimo.

El recepcionista.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Declaración Pública ante la la Huelga de Hambre de los Presos Políticos Mapuche

Queremos denunciar que el Gobierno Chileno encabezado por la Presidenta Michelle Bachelet, en una actitud insensible y obstinada, aun guarda silencio. Evidenciamos que, hasta la fecha, el Gobierno Concertacionista, no ha hecho el más mínimo esfuerzo de acercar posiciones frente al justo emplazamiento de los huelguistas. Cuestión que sólo viene a confirmar el evidente compromiso del Gobierno Chileno con el empresariado capitalista que día a día nos despoja de nuestros territorios, y arremete en contra de nuestras comunidades.

A 55 días de iniciada la Huelga de Hambre por parte de los Presos Políticos Mapuche Jaime Marileo, José Huenchunao, Héctor LLaitul, Juan Millalen, Patricia Troncoso, Iván LLanquileo, José LLanquileo, el Frente de Estudiantes Libertarios declara:

1 - Nuestra solidaridad incondicional con las demandas de los prisioneros políticos en huelga de hambre que luchan por su libertad inmediata, en conjunto con las del pueblo Mapuche, por la desmilitarización del territorio y el fin a la represión en las comunidades en conflicto, que se encuentran en lucha por la defensa de sus derechos políticos y territoriales.

2 - Rechazamos categóricamente al gobierno neoliberal impuesto a sangre y fuego por la dictadura militar y mantenido por los gobiernos de turno, los cuales sistemáticamente han generado políticas dirigidas a criminalizar el conflicto mapuche, interviniendo además, de manera asistencialista las comunidades, expropiando sus tierras ancestrales, negando su cultura e impidiendo su autodeterminación como pueblo.

3.- Denunciamos como el gobierno concertacionista utiliza la Ley Antiterrorista emanada de los tiempos más oscuros de la dictadura militar, contra los comuneros mapuche, de manera "ejemplificadora para la sociedad", con el fin de amedrentar a cualquier luchador social (sea obrero, poblador, estudiante, mapuche, u otro) para imponer el miedo y disciplinar a la sociedad chilena en general.

4.- Creemos plenamente en la autodeterminación del pueblo Mapuche, y por lo mismo denunciamos las intervenciones de la Conadi, parlamentarios, iglesias y partidos políticos tradicionales que sólo buscan el beneficio de la clase política y económica dominante, en pos del establecimiento del orden, la gobernabilidad y el mantenimiento de sus privilegios.

5.- Nos acogemos al llamado de los familiares de los prisioneros de solidarizar activamente para exigir la libertad inmediata, y sin condiciones, de los presos políticos y el fin a la ley antiterrorista. Sabemos, hoy más que nunca, que la única solución a nuestras demandas como pueblos, están en el terreno de la Organización, la Lucha y la Unidad, construyendo el Poder Popular capaz de generar las condiciones necesarias para ir derrotando las persecuciones sociales a los luchadores, ganando terreno el campo de la lucha política y social, contra el Estado y el Capital.

¡¡¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE!!!

FIN A LA LEY ANTITERRORISTA

NINGUNA LUCHA SIN SOLIDARIDAD

Frente de Estudiantes Libertarios-Chile


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Carabineros dispara a quemaropa a niño mapuche
- Wallmapu: Reporte internacional, situación presos políticos mapuche, información desde Temucuicui, etc.

lunes, 8 de octubre de 2007

Acerca del Plan Rosso


“…Niegan que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos”

De un tiempo a esta parte, al interior de los grupos directivos de la universidad, se ha venido discutiendo una reformulación del modo en que la universidad seleccionaría sus nuevos integrantes. A la ya clásica selección por puntajes obtenidos en la PSU se le sumaría la realización de un ensayo junto con una entrevista personalizada que se aplicaría a cada uno de los postulantes a la universidad en búsqueda de los valores que debe contener la persona que quiera entrar a esta universidad. Los resultados obtenidos a partir de estas pruebas serán ponderados en forma importante con los puntajes de la PSU, “debe tener una ponderación importante. No puede ser equivalente a un 5% de la PSU, debe ser más”, en palabras del propio rector Rosso en entrevista dada al diario El Mercurio al momento de dar a conocer públicamente, por primera vez y sin que prácticamente nadie de la propia universidad estuviese enterado, este nuevo plan de admisión. Es decir, que finalmente la universidad católica, en vez de cumplir su rol como universidad tradicional en la búsqueda de reales soluciones al desigual sistema educacional chileno, busca sacar frutos de este, estableciendo pruebas anexas a la PSU, que debido a los parámetros que estas establecen, solo tenderían a una creciente elitización (¿?) de la universidad y una homogeneización valórica-ideológica del alumnado. ¿Por qué esto?, al parecer para esta universidad la educación ya dejó de ser un fin en si mismo y ha pasado a ser un mero medio para lo que si esta siendo cada vez más el fin mismo, la aparición en números cada vez menores de los ranking internacionales, en búsqueda de prestigio, sin importar el costo de ello.

Sin embargo la discusión en torno a este tema no es algo que nos deba sorprender mucho. En sí, el viejo sistema de ingreso como la misma configuración socio-económica al interior de la universidad, y el rol que ha cumplido ésta en la sociedad (caso paradigmático el de la Escuela de Economía, la cual creó, planificó e implantó el modelo económico que se impuso en dictadura), nos demuestra que la universidad es y será un instrumento de clase. Desde ésta universidad surgen los nuevos lideres empresariales, desde ésta universidad se abastecen las filas del partido “popular” (UDI), en esta universidad se creó y se crean los componentes ideológicos que afirman que el bien común se logra a través del enriquecimiento personal, desde ésta universidad se impone la lógica de pensar a tu compañero, a tu amigo, a tu vecino como un competidor más y que lo más probable sea quien te deje sin trabajo, y finalmente, es desde los ramos de economía, de teología y de antropología que se justifica el trabajo precario, la humildad y honorabilidad de ser pobre y la atomización social.

Pero más allá de la formación de una clase dirigencial que justifique la conveniencia de la desigualdad social, la universidad católica se ha empeñado en crear y moldear el modo en que cada uno de sus integrantes debe hacer vida universitaria. La censura y el control de los espacios de participación sólo reafirman el carácter clasista de la universidad.

A pesar de esto, en cierto sentido a la universidad se la ha hecho difícil masificar su discurso redentor (basta recordar los juicios a los que se ha sometido, por parte de la rectoría, a compañeros que afirmaban posiciones contrarias al pensamiento católico, o las típicas cámaras de seguridad, incluso al interior de la biblioteca). Esta permanente desconfianza hacia el estudiantado requiere nuevas formas de control, y que mejor que someter a todo aquel que quiera entrar a la universidad a un test que evalúe su creatividad, vocación de servicio, liderazgo, y emprendimiento. Pero este plan homogenizador no abarca tan sólo a los estudiantes. Como una necesidad de reforzar el pensamiento único y la falta de debate, a futuro también se piensa implementar esta evaluación a los profesores, previniendo de este modo la contaminación de un posible profesor trasnochado.

Este nuevo sistema de ingreso va más allá de una elitización económica de la funcionalidad social de la universidad. Lo que se quiere implantar es una formación ideológica unidimensional que potencie el adiestramiento y disciplinamiento de los más pobres. Lo importante no es reforzar a las clases más acomodadas, sino que masificar un discurso que asegure la paz social, pese a los inmorales niveles de desigualdad.

Pero esta genial idea para terminar con cualquier tipo de disidencia se viene aplicando en un marco más amplio hace más de dos décadas. De hecho, con el ingreso de los privados al rentable negocio de la educación durante la dictadura, se ha masificado la moral más conservadora del catolicismo. Tendencias como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo poseen varios colegios ubicados en los sectores más marginales del país. Con ello buscan imponer una moral conservadora y santificadora de la riqueza. No basta con reafirmar su poder de clases. (Colegios como el Cumbres y el Everest cobran más de 2 millones por inscripción¡¡¡) ahora es necesario construir un futuro capital político que no amenace la desigualdad sobre el cual reposan sus beneficios. Con la plata se necesita hacer algo, y que mejor que invertir en educación. Y la universidad con su propuesta de selección se esta haciendo parte de ésta tendencia.